Dormir más rápido

En este post os ofrecemos algunos consejos para dormir más rápido y que vuestro cuerpo esté más descansado, sin acumular más cansancio del que ya tenéis de por sí con los quehaceres diarios. Esperamos que os sean de utilidad:

Establece una rutina para dormir

Así el cuerpo sabrá en qué momento debe dormir y cuando estar despierto. Conocerá cuando es tiempo de relajarse y de eliminar el estrés. Trata de irte a la cama siempre a la misma hora y de despertarte a igual horario (o lo más aproximado durante los fines de semana). Así el organismo no se desequilibrará.

Lleva un diario

Esto te ayudará a liberar las hormonas del estrés, y quitar el estado de alerta o tristeza. No es necesario que sigas un orden de tus pensamientos. Puedes ir escribiendo aquello que te aqueja o que te preocupa. De esta manera evitarás quedarte toda la noche pensando una solución a un problema, por ejemplo.

Consume más magnesio

Los estudios indican que el magnesio es necesario para dormir bien y toda la noche “como un angelito”. Trata de consumir alimentos como semillas de calabaza, acelga y espinacas.

Bebe un té de manzanilla

Es una bebida tranquilizante y relajante que reduce la ansiedad. Una taza antes de dormir es suficiente para dormir plácidamente hasta el otro día. Un puñado de manzanilla por ¼ litro de agua es la medida exacta.

Haz más ejercicio

Si realizas deporte o alguna actividad física, tu cuerpo y también tu mente, estará más cansada. No habrá excusas para no quedarte dormido. Y además tiene otras ventajas como ser bajar de peso, reducir el estrés, liberar tensiones, tonificar los músculos, mejorar la capacidad pulmonar y cardíaca, reducir el colesterol, etc.

Deja de trabajar cuando cae el sol

En lo posible, trabaja hasta el atardecer. Así el cuerpo sabrá que al caer la noche es momento de descansar y de dormir, no de seguir alerta. Aprovecha esas horas para hacer deporte, para leer, para jugar con tus niños, etc.

Toma una siesta

Al contrario de lo que la gente piensa, descansar durante el día hasta 30 minutos (después de almorzar) asegura un mejor sueño durante la noche. No duermas más que media hora, porque después de ese periodo correrás el riesgo de caer en las etapas más profundas del sueño, dejarte mareado al despertar y sólo querer regresar a dormir. La tarde se volverá muy larga.

Duerme siete horas seguidas cada noche

Todavía no está bien claro cuántas son las horas que una persona necesita dormir por día. Entre 6 y 8 está bien, pero todo depende de tus actividades y necesidades. Si no duermes lo suficiente, el cuerpo aumentará la producción de cortisol, por lo cuál, padecerás de mayor estrés. También padecerás resistencia a la insulina y tendrás más chances de sufrir diabetes.

La habitación, solo para dormir

Reserva la cama para dos actividades únicamente, dormir y tener relaciones sexuales. Todo lo demás, en los ambientes que corresponde. Come en el comedor o en la cocina, mira televisión en la sala, trabaja en la oficina…etc.

Dormir más rápido

Crea una ambiente relajante

Eso quiere decir un buen colchón, cortinas oscuras para que no filtre la luz del sol, un tono suave en la pintura de las paredes, una buena calefacción o aire acondicionado, reducir los ruidos, compartir la cama sólo con alguien que no tenga pesadillas (o comprar una cama más grande), ponerse ropa de cama cómoda, etc.

Evita ciertos alimentos antes de dormir

Todo aquello que te mantenga alerta, como la cafeína, las bebidas cola y las grasas, no es aconsejado antes de ir a la cama. En realidad, se aconseja no beber café después de las 18 horas.

Dormir más rápido

No vayas a la cama con hambre

Tampoco debes dejar el estómago repleto porque será contraproducente. Lo mejor es cenar lo suficiente como para no quedar hambriento y no te despiertes con dolor estomacal o con ansiedad de comer cualquier cosa.